Cómo jugar a las tragaperras online

Historia de las tragaperras

La historia de las máquinas tragaperras se remonta a finales del siglo diecinueve, aunque otros juegos como el blackjack o la ruleta son aún más antiguos. De hecho, la versión actual de las máquinas tragaperras que encontramos en los casinos y salones de juego es relativamente moderna, a pesar de que, hoy en día, las máquinas tragaperras sean el juego con más usuarios en todos los casinos del mundo.

Se sabe que el primer prototipo de máquina tragaperras fue inventado en algún momento entre 1885 y 1897 por un mecánico estadounidense llamado Charles Fey. La máquina de la campana de la libertad, tal y como él la llamó, contaba con tan sólo tres rieles y cinco símbolos diferentes, y que amasó una inmensa popularidad debido a la posibilidad de liberar premios automáticos por primera vez en la historia del juego. El símbolo de mayor valor en esta máquina sería el de la campana de la libertad, con un premio máximo de 50 centavos de dólar.

El motivo de que no conozcamos con exactitud cuando se creó la tragaperras se debe a que, en 1891, dos diseñadores conocidos como Sittman and Pitt sacaron al mercado una máquina muy parecida a la de Fey, creándose desde entonces una polémica respecto a la invención de la máquina. Este nuevo dispositivo contaba con un tambor que contenía 50 símbolos basados en las cartas del póquer, y su popularidad llegó hasta el punto de que podía encontrarse en la mayoría de bares a lo largo y ancho de Estados Unidos. Debido al largo número de símbolos que contenía la máquina, se dio por imposible la invención de un sistema que liberase premios concretos. Por eso, dependiendo del lugar donde jugásemos a la máquina, su dueño podía establecer diferentes premios en base a las combinaciones de símbolos obtenidas.

No sería hasta 1963 cuando la empresa Bally desarrollara un prototipo definitivo para la primera máquina de slots electromecánica, capaz de liberar premios de hasta quinientas monedas de forma automática y sin la necesidad de activar ningún mecanismo externo. Sin embargo, el origen de las máquinas electrónicas con pantalla de vídeo se remonta a tan sólo 1976, gracias a la empresa Fortune Coin Company. La máquina fue rápidamente aprobada y testada contra posibles fraudes, y sus primeros modelos se empezaron a ver en hoteles y casinos de Las Vegas, que hoy en día destaca por ser la capital mundial del juego y las apuestas.